Baja temeraria
Oferta cuyo precio es tan bajo que se presume que no podrá cumplirse. También llamada oferta anormalmente baja, obliga al órgano de contratación a pedir justificación antes de excluirla.
Los umbrales que la definen se fijan en el pliego y suelen calcularse en relación con la media de las ofertas presentadas. Bajar mucho el precio no descalifica automáticamente: abre un trámite de audiencia en el que la empresa debe justificar que puede ejecutar el contrato a ese precio.
Es un equilibrio delicado: quedarse corto en la baja resta puntos, pasarse obliga a justificar y puede terminar en exclusión.